En una confrontación tensa, dos mujeres discuten acaloradamente por un amuleto que una de ellas reclama como herencia de su madre. La otra insiste en que todo en la mansión, incluido el amuleto, le pertenece por decisión de Don Enrique. La disputa provoca insultos mutuos y amenazas, con una mujer advirtiendo consecuencias violentas si no le devuelven el objeto. El conflicto se intensifica cuando una insiste en recuperar a Blanquita, generando un ambiente de hostilidad y peligro inminente. El episodio termina con la amenaza concreta de daño físico y la posesión del amuleto aún sin resolver.