Un hombre llamado Adrián intenta cuidar a un bebé inquieto, enfrentando la frustración por no calmarlo. Su pareja cuestiona su capacidad, pero Adrián insiste en ayudar. De repente, el bebé presenta fiebre alta y deben llevarlo urgentemente al hospital. Sin acceso a los choferes ni contacto con otra persona llamada Sergio, Adrián asume la responsabilidad total. Ignora una importante reunión de negocios con el Sr. Reyes para atender la emergencia familiar. Al llegar, confía en que Manuel, quien ya atiende al bebé, lo mantendrá seguro, pero la situación permanece crítica cuando Adrián encuentra algo inesperado y preocupante.