En medio de un tiroteo, Adrián y Javier logran capturar a los delincuentes y vuelven a la base. Mientras el equipo se calma, Adrián revela en una conversación a solas que ya no es virgen, un dato que sorprende a Javier. La tensión aumenta cuando Adrián menciona que tiene esposa e hijo, complicando su situación personal. La interacción sugiere que esos secretos personales podrían afectar su dinámica al interior del grupo. El episodio termina con un ambiente tenso y preguntas abiertas sobre cómo estas revelaciones impactarán la confianza y las relaciones entre ellos.