Sara insiste en asistir al colegio de Sofía para mejorar sus notas, generando tensión en la familia Suárez. Javier cuestiona el favoritismo hacia Sofía, quien revela que no pertenece a esa familia y amenaza con marcharse. Sin embargo, la familia insiste en que Sofía es la verdadera heredera y que Sara ocupó su lugar. Un hombre cercano intenta mediar, señalando que el conflicto proviene de un intercambio en un orfanato y que solo Sofía puede decidir su relación con Sara. El episodio termina con Sara enfrentando la incertidumbre sobre si realmente quiere irse.