Adriana descubre unos documentos que revelan la muerte de su madre y decide desmontar un antiguo marco para investigar. Al encontrar agua mineral que considera mágica, se convence de que tiene buena suerte: tiene un almacén, un esposo atractivo y un bebé en camino. Planea comprar provisiones antes de mudarse, anticipando una vida más cómoda. Mientras prepara su salida, su esposo informa que el tren saldrá a las tres y sugiere que otros se adelanten, ya que él tiene un compromiso pendiente. El episodio termina con la incertidumbre sobre su próxima decisión y las razones detrás de su retraso.