Adriana enfrenta la decisión inminente de divorciarse de Andrés justo antes de que él se mude al campo. Recordando que la versión anterior de ella eligió abortar y terminó traicionada y muerta, Adriana decide luchar por su relación. Andrés está firme en tramitar el divorcio sin dar marcha atrás, frustrado por la actitud materialista y el miedo de Adriana al campo. La tensión escala cuando Adriana pide ver a su bebé por última vez, dejando en pausa una elección crucial que definirá su futuro y su relación con Andrés.