Teresa enfrenta la desaprobación de su madrastra y familia por querer casarse con Luis, un repartidor de bajo estatus, mientras su compromiso con Miguel, heredero arreglado por su padre, genera tensiones. La madrastra amenaza con expulsarla si insiste en esta unión y advierte contra hacerle daño a Luis. La familia teme perder alianzas importantes si Teresa se casa con Luis. Además, surgen problemas financieros con la dote, ya que solo hay dinero para la entrada de un departamento y no para un auto, aunque Teresa planea solucionarlo. El episodio termina con la incertidumbre sobre si Teresa podrá concretar su boda fuera de los planes familiares.