Héctor rechaza regresar a casa pese a que sus hermanas lo han venido a buscar y le piden perdón por haberlo tratado con frialdad durante años. La confrontación escala cuando una de las hermanas intenta agredirlo físicamente, pero Héctor la detiene y cuestiona el trato familiar. Súbitamente se desmaya; Flora, que es doctora, reconoce que podría estar fingiendo aunque la preocupación crece. En el hospital, las hermanas enfrentan a los médicos y descubren que Héctor sufre miocarditis, desnutrición y agotamiento acumulados tras una década de negligencia familiar. El episodio termina con la urgente necesidad de decidir cómo cuidarlo ahora.