Una mujer, actriz casi desconocida, enfrenta el dilema de dejar sola a su hija mientras graba un comercial de joyas. Sin quien la cuide por la enfermedad de su amiga, un hombre llamado Sr. Olmos, cliente de la mujer, se ofrece a ayudarla, con la condición de que lleve a la niña al set. Aunque insegura, acepta bajo la insistencia de Olmos, quien decide acudir personalmente al rodaje para aprender a tratar a una hija. El episodio termina con la llegada de otra persona inesperada que complica la situación en el set, dejando en suspenso cómo continuará la jornada.