En medio de una confrontación en la familia, Nieve enfrenta reproches por su actitud rebelde hacia su padre, quien tiene hipertensión y no debe alterarse. Lluvia, otra mujer en la escena, es defendida mientras Nieve es acusada de maltratarla por una disputa sobre una obra llamada Río Estelar Soñado, en la que se implican años de esfuerzo y autoría. Esteban interviene pidiendo que lo dejen ir para evitar conflictos entre Nieve y Lluvia, y finalmente se revela que la autoría de la obra pertenece a Nieve, quien decide no quedarse más, dejando la tensión abierta sobre la resolución del conflicto familiar y creativo.