Florencia Salazar, heredera de los Salazar, es sorprendida en su propia fiesta de compromiso con un hombre que su familia considera un maleante. Sus padres y Leo la confrontan duramente, acusándola de impropia y deshonrosa. Aunque Florencia insiste en que no sabe por qué ese hombre apareció con ella, su familia decide desvincularla totalmente de los Salazar, firmando un acuerdo. Dani, alguien cercano a Florencia, intenta mediar y pedir calma, pero la situación se tensa cuando se revela que todo podría ser parte de un plan para arruinarla. El episodio termina con la incertidumbre alrededor del brindis y sus consecuencias.