En este episodio, Daniela confronta a Florencia, acusándola de usar su inocencia para casarse con Leo y de ser menos que ella por su origen humilde. Florencia revela que la cicatriz que Daniela cree que es señal de su salvación es falsa y confiesa que todo fue un plan para que Daniela fuera despreciada por su familia. Daniela, herida por estas revelaciones, enfrenta la verdad cruel sobre la manipulación y planea recuperar el control sobre el Grupo Salazar. Mientras tanto, Florencia pierde a alguien importante y queda sola ante el conflicto.