Durante el compromiso de Pedro y Ana, la familia Lima impone duras condiciones para aceptar a Ana, exigiendo que su dote supere el 50% de los activos familiares. Pedro enfrenta fuertes críticas por cerrar las cuentas de Luna, a quien Ana acusa de arruinar su futuro. Mientras la tensión escala, Ana se ve obligada a firmar un acuerdo que la somete a la familia Lima, le prohíbe regresar a su casa y le ordena cuidar de Luna y los padres de Pedro. El episodio termina con Pedro enfrentando la negativa definitiva de Ana a casarse con él.