Alejandro enfrenta a Emilia tras concluir la comida, insistiendo en que lleve a los niños a casa o él se quedará con ellos. Emilia revela que ya no puede mantener a los niños a pesar del dinero que dice recibir de Alejandro, quien a su vez asegura enviar la mitad de su sueldo y apoyo a través de su cuñada. La verdad sale a la luz: la cuñada olvidó enviar el dinero durante tres años consecutivos, lo que profundiza la desconfianza entre ellos. La revelación cambia el conflicto, dejando en duda la comunicación y el futuro económico de los niños.