Una química acepta convertirse en la secretaria personal del señor Rivas tras un tenso ofrecimiento que exige disponibilidad 24 horas y resolver todos sus problemas, incluso arriesgar la vida. Durante la entrevista ella confirma que puede cumplir, pero revela que aceptó por una promesa: le juró a Adrián cuidar de Rivas durante siete años. Confiesa además que ha soportado a Sebastián ese tiempo y que nunca lo amó. En tres días se desbloqueará una grabación de Adrián con sus últimas palabras; su contenido promete cambiar lo que hará a continuación.