El protagonista intenta domesticarel a Valentina, un zombi que deja de morderlo tras repetir varias veces la prueba de alimentarla con su permiso, logrando que coma solo cuando se lo indica. Mientras tanto, Diego trama con Camila un plan para matarlo antes de que se vaya con comida, aprovechando que él puede enfrentar zombis. Camila finge obediencia pero planea actuar con miedo y dudas. Cuando intentan atacar al protagonista de noche, descubren que Valentina está suelta y deben decidir cómo enfrentarla. El episodio culmina con la voz impaciente del protagonista interrumpiendo su plan, generando tensión inmediata.