Helio acusa a una mujer de haber usado una horquilla, un recuerdo valioso de su abuela, para herir a Lidia, quien rechazó ese objeto al descubrir su valor sentimental. Tras la disputa, ordena encerrarla en el sótano sin comida, a pesar de que ella está embarazada de su hijo. Más tarde, Flora llega para liberarla, asegurándole que revisó las cámaras del club y descubrió que Lidia fue la que orquestó todo. Sin embargo, Helio sigue apoyando a Lidia, dejando la situación en un punto crítico entre lealtades divididas.