Mimi confronta al señor Fuentes tras ser destituida como bailarina principal, exigiendo una explicación. Fuentes justifica el cambio afirmando que Yolanda baila mejor y merece el puesto. Mimi cuestiona si esto refleja también un favoritismo personal hacia Yolanda. Mientras lucha por aceptar la decisión, su frustración crece al ver que el poder del inversor puede influir en las posiciones artísticas. Más tarde, Mimi recibe apoyo con una bolsa de hielo tras una herida y discute con Mía sobre un comentario en redes pidiendo justicia, enfrentándose a la urgencia de borrar esa protesta pública.