Pedro, un empresario en crisis, enfrenta la urgencia de pagar a sus obreros tras la quiebra de su empresa. Desesperado, acude a Leandro, un antiguo conocido con quien no mantiene una amistad, y le pide un préstamo de 5 millones por un mes. Leandro acepta, pero impone una humillante condición: Pedro debe arrodillarse y suplicarle para obtener el dinero. Ante la difícil situación y el riesgo que corren sus empleados, Pedro finalmente cede y se arrodilla, dejando la decisión sobre su dignidad y futuro en manos de Leandro.