Tras descubrir que su hija de cinco años está gravemente intoxicada por comida en mal estado y sufre insuficiencia orgánica, una madre desesperada acude al hospital para salvarla. El doctor confirma la gravedad y solicita firmar un aviso de estado crítico. Mientras ella clama por la vida de su hija, el padre, inicialmente ausente y distante, regresa justo a tiempo. La familia enfrenta la intensa urgencia médica y emocional, pero el destino de la niña sigue incierto, dejando en el aire la próxima decisión crucial para su recuperación.