La niñera Irene enfrenta la presión de la señora Muñoz, quien insiste en que el niño asistirá a su clase de inglés, ignorando el deseo del niño de jugar afuera. Irene defiende su cuidado y la libertad del niño, enfrentándose a las órdenes estrictas y al control en la casa. Mientras el jefe de la familia se prepara para un viaje, deja a Irene al cuidado de Pedro y Elena, exigiendo que evite problemas como los ocurridos recientemente. El episodio termina con Irene acompañando al niño a los columpios, pese a la tensión con la señora Muñoz y el ambiente cargado en la casa.