Elena intenta involucrarse en el proyecto tecnológico más importante del Grupo Abel, pero su tío le advierte que nadie está siendo aceptado y que es mejor que no se meta para no perder su trabajo. Mientras tanto, Luis descubre que le han asignado el proyecto sin siquiera evaluar su propuesta, sospechando que Elena pudo haber intervenido a su favor. Elena, por su parte, decide apoyar a la Srta. Rojas, una mujer que cuida la casa y a Luis, preparando una sopa para ayudarla. Sin embargo, un sentimiento de rechazo hacia Elena comienza a surgir en Luis, dejando la dinámica entre ellos tensa y abierta a cambios inmediatos.