Luis reprocha a Sara por lo ocurrido el día anterior, señalando que no quiere que algo similar vuelva a pasar. Ella defiende a otra mujer, insinuando que pudo haber tenido celos y empujó a Pedro del columpio a propósito. Pedro, con dolor de cabeza, finalmente confiesa que quien lo empujó fue su mamá, pero teme que revelar la verdad lo aleje de ella. El episodio termina con esta revelación que genera incertidumbre sobre cómo afectará esta confesión a la familia y las relaciones entre ellos.