Clara confronta a su esposo Alonzo cuando él exige diez mil millones para aceptar el divorcio. Ella le reprocha haberle quitado autorizaciones que provocaron multas; él se niega y la remite a su abogado. Una amiga advierte que Alonzo podría estar usando la extorsión para controlarla o tener a otra mujer. Clara decide no dejarse manipular pero necesita reunir el dinero: las marcas la presionan por los escándalos y solo recuperar la imagen puede aliviar las multas. Anuncian en redes que Luna le escribirá una canción; Clara apuesta a que ese lanzamiento la limpiará y forzará a Alonzo a responder.