La Srta. Fuentes enfrenta resistencia al intentar incluir a un trabajador obrero como su asistente, lo que provoca que la despidan injustamente. Sin embargo, ella ordena que vayan a la empresa en su nombre, exigiendo respeto hacia el empleado. Mateo, un hombre involucrado que se siente incapaz de ayudar, es obligado a disculparse por su error con Fuentes. En medio del conflicto, recuerdan su pasado personal, pero Fuentes rechaza mezclarlo con sus responsabilidades actuales. El episodio termina con una tensión palpable sobre el futuro laboral de Mateo y la posición de Fuentes en la empresa.