En este episodio, un hombre lleva a su esposa al hospital para hacer una prueba de paternidad, a petición de su padre. Durante el proceso, él revela que, aunque aceptó ser la figura pública para encubrir la verdad, no tuvo relaciones con la mujer involucrada, llamada Quiri. Confiesa que Quiri decidió tener el bebé y que él nunca imaginó que aquella noche sería la primera vez para ella ni que terminaría embarazada. La revelación de marcas de besos en el cuello añade tensión, dejando incertidumbre sobre la verdadera paternidad y las decisiones que deberán tomar.