Quirina enfrenta las consecuencias de cuatro años de amor secreto y tres años de matrimonio que terminaron por su cuenta. Un hombre le asegura que cumplirá su deseo de darle a su bebé una identidad legítima, pero advierte que, una vez logrado eso, no permanecerá a su lado. La propuesta genera un conflicto inmediato sobre el futuro de su relación y la estabilidad del bebé, dejando en suspenso la decisión de Quirina y cómo enfrentará el abandono que se avecina tras resolver la situación legal del niño.