Sergio enfrenta a Quirina, quien vuelve después de años para cerrar un capítulo pendiente sobre la pérdida de su bebé y el acuerdo de divorcio que firmaron. Aunque Sergio está cansado y quiere alejarse, Quirina le recuerda las presiones externas que lo obligaron a firmar y las implicaciones para la alianza empresarial entre PanPacífica y el Grupo Hidalgo. Decidido a no seguir involucrado, Sergio anuncia abruptamente que se va y rechaza cualquier responsabilidad futura. La situación se remata con Sergio recibiendo la preparación para liderar una videoconferencia ejecutiva, dejando en duda su verdadera capacidad ante las críticas de quienes lo consideran inútil.