Una mujer que debe un millón acude a Sr. Max y promete pagar en tres días más 300 mil; él exige respeto y la obliga a beber una botella para negociar. Cuando ella pide que dejen en paz a su familia, Max cambia el trato: si ella lo complace, olvidará la deuda y a los Silva. Al percibir que cruza límites, ella intenta irse, pero otras personas la agarran. Ella suplica y pide auxilio mientras Max reclama su cuerpo; la escena termina con ella retenida y voces intentando frenarlo, dejando en duda si salvará a su familia.