Javi ha avanzado rápidamente en sus estudios gracias a la ayuda de Cinti, quien lo ha puesto al día tras su ausencia. Aunque Cinti teme que Javi no pueda visitar a su abuela recién operada debido a una visita prometida con Mariana Castro, finalmente obtiene permiso para acompañarla al hospital. Mientras tanto, Javi y Mariana comienzan a conocer sus diferencias y rivalidades, especialmente hacia Cinti, quien es su tutora. El episodio culmina con Javi reafirmando su preferencia por jugar con Mariana, desencadenando una tensión latente que anticipa nuevos conflictos entre los personajes.