En una fiesta, Fernanda enfrenta una crisis cuando descubre que todo el algodón de azúcar, su golosina favorita, está mezclado con mango, al que es alérgica. Mientras lucha contra la reacción, alguien la obliga a quedarse con Julián, quien no se percata del peligro, poniendo su vida en riesgo. La amenaza es una manipulación diseñada para arruinar la reputación de los Sáenz con un escándalo que involucra a Julián y su cuñado. Ángel recibe órdenes de revisar las cámaras y bloquear las salidas para localizar a Fernanda, quien aún debe enfrentar este peligro incierto.