En este episodio, el presidente Téllez da instrucciones a Lili para organizar documentos importantes y preparar su moto eléctrica para poder hacer entregas, mostrando su preocupación por los costos. Más tarde, un repartidor llega con un pedido y pide una firma rápida para continuar con sus entregas. Sin embargo, la situación se complica cuando una mujer en la escena acusa al repartidor de comportamiento inapropiado, lo que provoca la intervención inmediata de seguridad. El episodio termina con la tensión abierta sobre las consecuencias de esta acusación.