Nicolás sorprende al pedir el divorcio a Renata, quien lo confronta recordándole su falta de recursos y cuestionando sus motivos. Mientras Nicolás insiste en firmar el divorcio para poner fin a una relación que ya no soporta, Renata y otros intentan disuadirlo, acusándolo de irresponsable por dejar su carrera y depender de ella. Nicolás, decidido, explica que prioriza su crecimiento profesional y espera que Renata cuide de su hija Emi. Al final, anuncia que el divorcio está consumado tras siete años de matrimonio y que volverá a su trabajo, dejando en suspenso la nueva dinámica entre ellos.