Don Mateo busca a Ignacio, un hombre esquivo y legendario, para salvar a su hija enferma, pero descubrirlo resulta imposible incluso ofreciendo grandes sumas de dinero. Un desconocido aparece, asegura poder curar la enfermedad que los médicos no logran tratar, y aunque Don Mateo lo rechaza y acusa de fraude, el joven demuestra un diagnóstico preciso. Ante la urgencia y el empeoramiento del estado de su hija, él acepta darle una oportunidad. Sin embargo, otro personaje advierte que Ignacio no sabe medicina, y se revela que la enfermedad es el raro y complicado Meridiano Profundo, dejando en duda el futuro de la cura.