Fernando descubre que la joya que posee es el verdadero Dragón Fulgurante, un objeto de enorme valor que podría cambiar su suerte. Sin embargo, enfrenta la furia de un rival que lo menosprecia y amenaza con arruinarlo apenas alcance el poder del Grupo Sagrario. Este enemigo revela que cuenta con la protección del poderoso Grupo Sagrario y su influyente líder Ignacio, lo que deja a Fernando sin apoyo y obligado a firmar la anulación de una relación importante. El episodio termina con Fernando enfrentando la humillación y la presión de un futuro incierto, mientras su adversario se muestra confiado en su próxima victoria.