Víctor enfrenta la furia del Sr. Ignacio por ceder los 12 puestos del Sagrario a los García, pilares esenciales para el poder del clan. Ignacio revela que la boda entre los Ramírez y los García ha atraído a poderosos magnates y líderes militares, pero pocos confiaron en los García, considerándolos débiles. Ignacio decide asistir personalmente a la boda para contrarrestar esta percepción y ordena elevar el evento al máximo nivel, preparándose para entregar el valioso Brazalete Dragón heredado de Elena. Mientras tanto, Víctor resuelve recuperar las pertenencias de su madre de su padre, cerrando el episodio en una tensa expectativa por las decisiones que vendrán.