Un hombre mayor, preocupado por su salud, anuncia a la junta de accionistas que revelará al heredero de su empresa. Mientras prepara su retiro, aconseja a su hijo Fernando comportarse con respeto ante los mayores. Fernando es presionado por Roberto, otro hombre en la escena, para asegurar el control de la compañía, ya que su estatus y futuro matrimonio dependen de ello. En la reunión, el hombre mayor enfrenta insultos y desdén, pero mantiene firme su decisión de anunciar al sucesor ese mismo día, dejando en suspense la reacción de los presentes ante la esperada revelación.