Auri confronta a su padre sobre la ausencia afectiva de su esposo Felipe, con quien ha decidido realmente divorciarse tras siete años de matrimonio. Aunque su padre promete exigirle disculpas a Felipe, Auri expresa que ninguno quiere vivir con alguien a quien no aman. La conversación revela la culpa de Felipe y su aceptación del divorcio. Finalmente, el padre informa a Auri que se prepara para partir en once días con un grupo médico hacia la Frontera Occidental, marcando un giro poderoso que presagia un cambio inmediato para ella y su familia.