Laura, una niña de cinco años, baja el aire acondicionado para ayudar a su hermana Estela, que tiene fiebre, pero su madre la castiga encerrándola en un refrigerador cerrado con llave. A pesar de que Laura intenta explicar que solo quería cuidar a Estela, sus padres insisten en que su castigo es por seguridad, recordando un accidente de un niño encerrado en un refrigerador. Laura queda atrapada sin poder salir, mientras sus padres deciden llevar a Estela al hospital, dejando a Laura atrapada y sin solución inmediata.