Renata y un hombre, confundido inicialmente con Julián Morales, llegan al Grupo Morales para confrontar a quienes controlan la empresa tras la desaparición de Julián. Doña Sofía, al mando, ordena expulsarlos hostilmente. Félix, defendiendo a Renata, se enfrenta a los agresores, revelándose como alguien capaz y decidido. Más tarde, Félix es reclutado en un club de gigolós, mientras Renata lo elige para acompañarla. El episodio concluye con la sorpresiva autodeclaración de Félix como Julián Morales, poniendo en duda su identidad y el futuro cercano de todos.