Ariel confía en su mejor amiga Helen que ha conocido a un multimillonario con quien aparentemente se casó, aunque aclara que es solo una colaboración. Ariel ve en esta alianza una oportunidad para vengar a Alice, víctima de los peligrosos Dunn. Sin embargo, Ariel duda en confiar plenamente en el hombre y decide ser prudente para no caer en una trampa. Mientras enfrenta la presión de exponer y hacer sufrir a sus enemigos, Ariel rechaza la idea del amor y se concentra en su objetivo de venganza, dejando pendiente la verdadera naturaleza de su alianza con el multimillonario.