Un hombre irrumpe anunciando a un señor Huerta que su hija Ana fue secuestrada, marcando el conflicto central. Poco después alguien celebra haber hallado una hierba que cura venenos. En un lugar remoto se oyen gritos: traficantes persiguen a una niña y exigen entrega a la mocosa. Una mujer interviene, calma a la menor, le ordena esconderse y enfrenta a los atacantes. Tras derrotarlos declara soy la diosa encargada de la moral y advierte el fin de su carrera criminal. El episodio cierra con la aparición de esa protectora y la incógnita sobre cómo afectará a la búsqueda de Ana.