La escena se abre con la jefa recibiendo la noticia: secuestraron a la hija de Pablo, el más rico de Jineal, y ofrece $100.000.000. El equipo acepta el caso para financiar el laboratorio; envían la foto de la víctima. Al aparecer Pablo en persona, Ana lo reconoce y grita ¡Papá!. La súbita identificación provoca una confrontación inmediata: Pablo acusa a Ana de secuestrar a su hija. El episodio termina con la acusación en el aire y la urgente necesidad de aclarar la relación y probar la inocencia de Ana.