Leila enfrenta una emergencia médica crítica al sufrir una hemorragia grave y quedarse sin sangre tipo A disponible en el hospital. Su exesposo Diego llega al hospital, donde es informado de que ella podría no sobrevivir. Durante su recuperación, Leila revive recuerdos dolorosos y se prepara para asistir a una subasta con Diego, a pesar del tiempo transcurrido y las complicaciones de su relación. Ella decide no seguir imponiéndose para agradarle imitando a Marta y elige un vestido propio, anticipando que Diego eventualmente la dejará, por lo que está decidida a tomar el control y poner fin a esta situación por sí misma.