Diego ha cambiado su actitud y ahora pasa más tiempo en casa, lo que sorprende a Leila. Mientras tanto, otra persona recuerda que los de la subasta están viniendo a cobrar una deuda urgente que amenaza a la familia Ruiz. Diego insiste en que Leila no se meta, recordándole que siguen casados, lo que genera tensión porque Leila cree que Diego solo lo usa como matrimonio de negocios. Diego le pide que lo acompañe a una cena internacional importante para impulsar sus nuevos negocios y ella acepta, aunque con dudas. El episodio termina con Leila preparándose para el evento, dejando en suspenso el impacto de esta reunión.