Amelia Torres llega a la mansión de Elías para cumplir con el acuerdo que la convierte oficialmente en su esposa, enfrentándose a un ambiente tenso y a la estricta supervisión de la señora Dalton, la ama de llaves. Amelia se enfrenta a las duras exigencias de Elías, quien le recuerda que debe completar su tarea antes de recibir el millón de dólares prometido. A pesar de sus intentos, Amelia enfrenta desprecios por ser considerada una mujer común entre la familia excéntrica de Elías, y la dificultad real de ganar el dinero aún está por resolverse.