Samuel confiesa a Iris que le gusta desde pequeño, pero ella y su hermana Hugo lo rechazan firmemente y le recuerdan que ya no es hija biológica de la familia Jiménez, aunque siguen considerándola hermana. Samuel insiste y provoca tensión al intentar involucrar al abuelo, pero la verdadera y la falsa heredera muestran unidad ante su rechazo. Mientras Samuel se retira preocupado por Iris, ella recibe la promesa de Santiago de que solo se casará con ella, reafirmando un compromiso firme que cambia la dinámica entre ellos y marca un nuevo desafío para Iris.