Un hombre llamado Gael llega sin invitación a un departamento nuevo que recientemente compró otro hombre, conocido como Sr. Luján. Aunque Gael es recibido con hostilidad y acusado de buscar comida y bebida gratis, insiste en quedarse. El conflicto escala cuando el dueño exige una serie de reverencias y bendiciones antes de permitirle la entrada, humillándolo. Gael rechaza la petición, desafiando la autoridad del propietario. El episodio termina en un punto tenso, con Gael decidiendo si acepta la humillación o enfrenta la situación en conflicto directo.