Un hombre llama a seguridad para que expulsen a un compañero del complejo habitacional, pero la situación se complica cuando se revela que este hombre es el dueño del apartamento 601 y un accionista clave del lugar. Los demás residentes son advertidos de tratarlo bien, pues regresará a fin de año. Al llegar, se enfrenta con una mujer llamada Victoria, quien niega que él tenga derechos sobre la propiedad, afirmando que el apartamento es suyo y organizando una fiesta en su nuevo hogar. El capítulo termina con la amenaza velada de un regalo inesperado.