Ana decide enfrentar el desafío del Examen B, que nadie se atreve a intentar, eligiendo resolver un complejo modelo de portaaviones. Su amiga Luna duda que Ana pueda lograrlo, pero confía en que tampoco le copiarán. Mientras tanto, otro estudiante elige el Examen A y aplica tres métodos diferentes para maximizar su puntaje. Ana permanece firme y usa también los tres métodos para encontrar soluciones distintas. El episodio termina con la incertidumbre de si la decisión de Ana de tomar el Examen B y su enfoque serán suficientes para superar la prueba difícil y destacar frente a sus compañeros.